http://www.lanacion.com.ve Transcurridos dos años, no han iniciado los trabajos de recuperación en el tramo San Pedro del Río 25 meses de colapso en la autopistaAún las autoridades nacionales no han iniciado los trabajos de recuperación en el sector San Pedro del Río.
La calzada alcanzó alturas superiores a los 2 metros lo que impide el paso de vehículos.

Desde hace dos años el desplazamiento de vehículos se hace a doble vía. Los conductores tienen que tomar medidas preventivas.

Algunas personas se dedican a tapar los huecos de la calzada; a cambio reciben de los conductores una moneda.
( José Luis Guerrero S.) Los dos canales de circulación del tramo de la autopista San Cristóbal - La Fría, cerca del distribuidor de San Pedro del Río, zona norte del estado Táchira, siguen colapsados y el desplazamiento de vehículos se hace a riesgo de los conductores, quienes deben estar atentos a los desniveles de la capa asfáltica, a las pocas señales existentes y al paso de los otros autos para evitar ser víctimas de un accidente de tránsito.
Desde mediados de julio de 2008, los conductores están a la espera de que el Gobierno nacional, por medio del Ministerio correspondiente, invierta los recursos necesarios para lograr la rehabilitación de la arteria vial. Esto permitirá el rápido y seguro desplazamiento por esta carretera nacional que comunica con los municipios de la zona norte de la entidad con otros estados del país.
Las autoridades gubernamentales han sostenido que el problema registrado en el tercer tramo de la autopista "es un daño de origen geológico de vieja data" que afectó la plataforma vial en una longitud aproximada de 160 metros debido a la saturación del terreno con características de arcillas expansivas.
Hace dos años Carlos Pérez, quien fue director del Instituto de Vialidad del estado Táchira, Ivt, cuando Ronald Blanco La Cruz era gobernador del estado, declaró que el problema es consecuencia de una falla geológica existente en la zona proveniente del sector La Carbonera, en la vía Panamericana, concretamente en la carretera entre Michelena y Lobatera.
"Debido a las fuertes lluvias caídas en la zona norte del estado y aunado a que es una falla natural de vieja data que producto de las constantes percolaciones o filtraciones de aguas en el subsuelo, la misma se vio considerablemente afectada por el desprendimiento de un cerro, lo cual trajo consigo arrastre de material y levantamiento por debajo de la calzada", declaró el vocero días después del incidente donde no se registraron personas fallecidas ni lesionadas.
Precisó que desde el punto de vista técnico, el problema ocasionado por la falla se conoce como "Efecto Cuchara”, que generalmente se presenta en zonas arcillosas.
"Se ocasiona por la alta presión en el subsuelo ejercido por las aguas naturales circulantes, lo que por consiguiente genera fuertes y constantes empujes de material sobre los laterales de la vía, ocasiona el desplazamiento lateral y el agrietamiento de la calzada, como en efecto ocurrió," agregó.
En este punto de la vía, la carpeta asfáltica se elevó entre 2 y 2.20 metros de altura desde la rasante de la vía, una especie de montaña que impide la libre circulación de los vehículos y generó, a sus alrededores, desniveles en la calzada; situación que, transcurridos dos años, se mantiene en las mismas condiciones, con varios hundimientos en sectores cercanos, lo que demuestra que la falla sigue causando daños.
Pese a los anuncios efectuados por las autoridades gubernamentales de la época y representantes del Ministerio de Obras Públicas y Viviendas, Mopvi, quienes aseguraron efectuar las inversiones correspondientes y el envío de maquinaria al lugar, las fotografías de Tulia Buriticá reseñan el estado actual de la zona, tomadas a comienzo de la presente semana.
Al respecto, el gobernador del estado, César Pérez Vivas, ha reiterado que los trabajos de recuperación de la calzada son responsabilidad del Gobierno nacional luego que el ente central emitiera un decreto de reversión de competencia en materia de vialidad, en julio de 2009.
Esta preocupación es compartida por Miguel Chacón, alcalde del municipio Ayacucho, en cuya jurisdicción se presentó el problema vial. En una ocasión, declaró que los trabajos son de envergadura y por su elevado costo no pueden ser asumidos por la municipalidad.
Solicitó al Ejecutivo nacional ejecutar las inversiones necesarias para la rehabilitación del tramo vial. Reconoció que los trabajos requieren estudios técnicos y deben solucionarse desde la carretera Panamericana.
Paso a riesgo
Las franjas amarillas y algunos avisos alertan del peligro a los conductores quienes deben tomar las medidas al manejar porque sólo hay paso por dos canales de circulación. En el asfalto se aprecian los rastros dejados por las frenadas de los vehículos que, por una u otra razón, son sorprendidos por el mal estado de la vía, especialmente en horas de la noche.
Pese a la gravedad del desplazamiento de la calzada, desde el incidente, el tráfico no ha sido interrumpido.
Algunas personas de la localidad trabajan tapando los huecos que se han formado en la vía. Utilizan tierra y asfalto tomado del lugar del problema, como una manera de contribuir con todos los conductores que por allí se desplazan, quienes por su parte reconocen la labor que desempeñan con una colaboración en efectivo.
Otros se dedican a la venta de frutas, verduras, helados y dulces. Han improvisado varios toldos con palos y material plástico para protegerse de los rayos del sol. Aprovechan que los vehículos disminuyen la velocidad y pueden ofrecer sus productos.
Se comenta que en horas de la noche se han registrado varios robos, cifras que no se manejan con exactitud porque las víctimas no han hecho las respectivas denuncias y sólo se conocen por referencia oral de terceras personas.
Nunca llegó la malla de Perú
Desde su inauguración, en el subtramo A2, entre Lobatera y Colón, el desprendimiento de las rocas que caen sobre la calzada ha sido denunciado por varios conductores como otro problema, porque las mismas pueden ocasionar accidentes de tránsito, como en efecto ha pasado.
Meses atrás, las autoridades del municipio Ayacucho habían dispuesto de un equipo de trabajo encargado del retiro de este material para permitir el libre tránsito de los automóviles y es constante la remoción de las piedras que caen en los canales viales y las cunetas.
Se desconocen reportes oficiales sobre accidentes causados por este hecho, pero todos los conductores, al transitar por allí, están atentos ante el peligro existente.
En el 2008 se aseguró que a finales del año sería colocada la malla de protección sobre la montaña, una especie de cortina que en parte del trayecto fue instalada para retener las piedras. Estas serían traídas desde Perú, pero a la fecha, se desconoce que sucedió.
La información oficial sobre los trabajos a ejecutar por el Gobierno nacional se desconoce. Los representantes del Ministerio de Transporte y Comunicaciones; Ministerio de Obras Públicas y Vivienda, en el estado, no suministran datos al respecto. (JLG)